“LOS MONTES EN LA BIBLIA”

INTRODUCCIÓN: Los montes tienen un lugar preponderante en las Sagradas Escrituras.

Ellos están llenos de enseñanza y simbolismo. El monte es el lugar donde el cielo y la tierra se tocan.

Lugar alto, de encuentro con el Altísimo.

Eventos muy importantes sucedieron en diversos montes mencionados en la Biblia.

Los montes en el lenguaje alegórico de las Escrituras representan a menudo reinos, poder, fortaleza y protección entre muchas otras cosas.

Cada monte en las escrituras representa una experiencia espiritual, un momento y una circunstancia que vive el cristiano.

Los montes son significativos y a través de ellos veremos donde nos encontramos, cuales todavía No hemos transitado para seguir en el proceso de crecimiento en nuestra vida.

El significado de los montes

I. EL GÓLGOTA: (MATEO 27:33)

A. ES EL MONTE DE LA RENUNCIA Y LA MUERTE DEL “YO”

Se trataba de una ligera elevación de la tierra con la forma de un cráneo fue del recinto de la ciudad de Jerusalén.

Calvario es el nombre latino.

Fue ahí donde nuestro Señor fue crucificado y todos nosotros morimos con él.

Todo aquel que quiera venir a Cristo Jesús deberá pasar por el monte calvario, renunciar a todo y darle muerte al “yo”

Este monte es el más esquivado, más olvidado en el cual nadie quiere transitar, pero es el primero.

Si No pasamos por él seguimos tan terrenales y superficiales como antes,

No se producen cambios provechosos en mi vida espiritual.

Es exponerse a la vergüenza, al menosprecio, es identificarse plenamente con Jesús.

Bienaventurados los que experimentan este monte.

II. EL MONTE CARMELO: (1 REYES 18:19 Y 36-39)

A. EL MONTE DEL FUEGO DE DIOS

Campo fructuoso.

Antiguamente fue notable por su vegetación.

Allí Elías desafió a los sacerdotes de Baal y descendió fuego del cielo.

Nadie puede hacer una obra duradera y estable sin el fuego de Dios.

El fuego mediante el Espíritu Santo es lo que nos mueve. Ej. el foguista en los trenes antiguos.

Jesús nos bautizará en Espíritu Santo y fuego.

La verdadera intercesión se da con lenguas espirituales de fuego.

Apenas se encienda fuego esto explota. Aleluya!

Jeremías 20:9 Es un fuego ardiente metido en los huesos.

Es necesario experimentar el monte del fuego divino.

Dios hizo al ser humano combustible, se enciende enseguida cuando alguien con el fuego de Dios se le acerca.

III. EL MONTE HOREB: (ÉXODO 3:1-4)

A. EL MONTE DEL LLAMAMIENTO

Luego de pasar por el monte calvario y por Carmelo necesitamos conocer y experimentar Horeb el monte del llamamiento.

Horeb se puede experimentar mientras estamos en nuestras tareas particulares (Moisés apacentando ovejas)

Horeb tiene dos niveles:

El primer llamado a pertenecer al reino,

el segundo llamado está relacionado con alguno de los ministerios de (Efesios 4:11) que se descubre conoce gradualmente.

El llamamiento en Horeb lo hace Dios “…lo llamó Dios” No de hombres.

Y merece nuestra respuesta.

El llamamiento de Dios es individual, No en conjunto o en masa.

IV. EL MONTE HERMÓN: (JOSUÉ 12:1)

A. ES EL MONTE DE LA CONQUISTA

Este monte sobrepasa a todos los otros montes en altura, tiene unos 2.800 metros altura.

Tiene que ver con el cristiano que comienza a vivir una vida de conquista

En su carácter,

En fruto espiritual,

En crecimiento en obras.

Dios quiere llevar a todos sus hijos al monte Hermón, que es el ámbito de la conquista.

No puede haber vida cristiana sin conquista, en nuestro andar cristiano se deben ver conquistas, aunque pequeñas.

En la actualidad se encuentra una base militar donde está destacado el nieto de José Cohen.

V. EL MONTE DE LOS OLIVOS: (LUCAS 22: 39-44)

A. ES EL MONTE DEL QUEBRANTAMIENTO

En este monte se entrega la férrea voluntad,

La voluntad propia y se abraza la voluntad de Dios.

Ahí sufre la carne, y se la mortifica.

Se aparecen ángeles para fortalecernos, y entramos en profunda agonía.

Conocemos al Padre en una nueva dimensión.

Es el punto de quiebre en la vida del cristiano,

Puede haber experimentado el fuego,

El llamamiento,

El sabor de la conquista,

Pero necesita pasar por el monte de los olivos.

Es el trato de Dios.

Del fruto del olivo se saca un aceite especial, y es lo que Dios quiere lograr de nosotros.

El quebrantamiento es la experiencia básica de todos aquellos que desean servir al Señor.

No solamente debemos ser enseñados, tenemos que ser quebrantados para ser vasos aptos en las manos del Maestro.

Dios está obrando en nuestras vidas incesantemente,

Los muchos años de sufrimiento, pruebas, impedimentos sin fin es que Dios quiere llevar a adelante su obra de quebrantamiento en nosotros.

Acerca de Jesús el Profeta Isaías (53:10) dice: “Con todo eso, Jehová quiso quebrantarlo, sujetándole a padecimiento”.

VI. EL MONTE MORIAH: (GÉNESIS 22:1-2)

A. ES EL MONTE DE LA PRUEBA

Nuestra fe y obediencia será puesta a prueba.

En este caso Abraham fue exigido al máximo,

Pasó la prueba y se constituyó en el padre de la fe.

Dice la escritura que “creyó en esperanza contra esperanza”.

Todos vamos a ser probados.

A dejar el camino de Cristo

A abandonar a los hermanos con los cuales nos criamos.

A desistir de una entrega mayor por la causa de Cristo quedar en “stand by”.

Es cuando solo vemos pasar en tiempo por las canas y las arrugas y No por los frutos de la tarea.

(1 Pedro 1:7-9) dice que nuestra fe es mucho más preciosa que el oro, pero va a ser sometida a prueba y prueba de fuego.

Esta fe tiene que ser hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo.

VII. EL MONTE TABOR: (SALMO 89:12)

A. MONTE DE LA ALABANZA

En el A.T. hay dos términos que describen la alabanza:

Haplal que significa hacer ruido, que tenían que ver con voces de júbilo, aplaudir, utilizar los pies, etc.

Hacer música, melodías, cantar.

En el N.T. encontramos la palabra eujaristein que significa “dar gracias” también sugiere una actitud de intimidad con la persona que es objeto de la alabanza.

Las escrituras están llenas de explosiones de alabanza.

De la alabanza surge el sentimiento básico del pueblo de Dios que es gozo y la alegría “No puede estar triste el corazón que alaba a Cristo”.

La llegada del reino de Dios a una vida implica la llegada del gozo y la alabanza, debemos desechar la quejabanza.

La palabra nos ordena alabar a Dios, es un deber,

No puede depender del estado de ánimo,

De los sentimientos o las circunstancias. (Job 1:21).

La vida misma del discípulo debe constituir una ofrenda continua de gratitud. (Sofonías 3:14-15)

VIII. EL MONTE DE SION: (SALMO 2:6)

A. ES EL MONTE DEL GRAN REY

Es el santo monte de Dios,

Allí reside el Rey Jesús,

Es su casa blanca, o casa rosada, O LOS PINOS: (Salmo 68:67-69)

Al monte de Sión lo escogió, lo amó y edificó su santuario.

El monte de Sión representa nuestro corazón,

Donde Dios quiere reinar, residir, vivir, expresarse.( 14:1-5)

CONCLUSIÓN: ¿En qué monte estamos? ¿Cuál necesitamos?

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